Derritiendo el futuro

Hay algo bastante tonto en nuestra manera de enfrentar problemas, en líneas generales: esperamos a que sean urgentes para recién empezar a preocuparnos. Y si ese problema es el calentamiento global, discutiremos si existe mientras prendemos el aire acondicionado o, simplemente, lo ignoraremos olímpicamente. 

La ciencia lleva décadas advirtiéndonos que la temperatura de la Tierra está aumentando y que la principal causa es la actividad humana, o sea NOSOTROS con nuestros pésimos hábitos. A saber: comprar y comprar y luego comprar más ropa y zapatillas, no reciclar nuestros deshechos, dejar el caño del agua abierto por minutos, mientras nos lavamos los dientes, ir a la esquina en auto, comprar mil botellitas de agua, y podría seguir con temitas elementales, que quizás no ayuden mucho, pero enseñan...  

Quiero nietos y quiero un planeta adecuado para que habiten con el rico clima de antes. 

La quema de carbón, petróleo y gas libera gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera. Una explicación bien sencillita: es como arropar al planeta con una manta cada vez más gruesa, solo que nadie le ha preguntado si tiene frío. ¿Las consecuencias? Olas de calor más intensas, deshielo, aumento del nivel del mar y mayores riesgos de sequías e inundaciones en muchas regiones. Miremos sino lo que acaba de suceder en Santiago de Chile o en Quito, acá cerquita. O el calor con tremendo bochorno que estamos sintiendo y que mis amigas y yo lo achacábamos a temas hormonales y no al Niño. 

Ojo, que no significa que todos los fenómenos meteorológicos sean culpa del odioso cambio climático, sino que este altera las condiciones y puede hacer que ciertos fenómenos sean más intensos. ¿Intensidad? Hablando de intensos, ayer con el batallón de Armies pululando todo Lima, persiguiendo a las sombras de sus BTS, solo pensaba en lo que sucedería en caso de una catástrofe en la capital: una amiga estuvo dentro de su carro por horas, sin poder moverse de Miraflores a Barranco, con ganas de ir al baño, por los benditos fanáticos… ¿se imaginan cómo evacuaríamos Lima? Yo, no. 

Mientras tanto, nosotros seguimos con nuestra particular forma de contradecir todo lo que hacemos: nos quejamos del calor, pero consumimos como si los recursos fueran infinitos; nos preocupa el futuro, pero el plástico de uso único nos parece una solución estupenda para no lavar un taper. Por supuesto, no vamos a salvar el mundo dejando de usar una cañita de plástico mientras las grandes industrias y los gobiernos siguen tomando decisiones que importan muchísimo más. La responsabilidad debe ser compartida, y quienes tienen mayor capacidad para cambiar las cosas deben asumir una parte proporcional del esfuerzo. 

Pero tampoco hace falta esperar a que los poderosos (negacionistas) descubran su conciencia ecológica y -por fin- se den cuenta de la triste realidad que se avecina. Ahorrar energía, desperdiciar menos alimentos, consumir con criterio, reutilizar y apoyar políticas ambientales sensatas son pequeñas decisiones que, sumadas, cuentan. 

No se trata de vivir con culpa, ducharnos con cronómetro (¿Ale?) ni convertirnos en policías del reciclaje. Se trata de entender que el planeta no necesita que seamos perfectos, sino que seamos un poco más responsables y mucho más conscientes. 

La buena noticia es que todavía tenemos algo de margen para actuar. Las energías renovables, la ciencia, la innovación y la cooperación pueden ayudarnos a reducir las emisiones y limitar los daños. Así que menos discursos apocalípticos y más soluciones. Menos negacionismo y menos indiferencia. 

Y, por favor, si vamos a discutir sobre el futuro del planeta, hagámoslo con datos, sentido común y tantito de humor. Porque la Tierra seguirá aquí mucho después que nosotros. La pregunta es en qué condiciones queremos dejarla. Y no, queridos lectores: el planeta no necesita que le demos consejos. Necesita que le bajemos un poco la temperatura. 

La tierra está mandando señales...y muchos siguen sin wifi...

Comentarios

  1. Lo más triste es que nadie hace nada al respecto, nosotros somos los causantes y seguimos haciendo los grandes errores, estamos auto destruyendo y queremos milagros

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  2. Nadie se da por aludida, hasta que nos toca.
    Muy bueno para tomar conciencia.

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  3. A hacer algo pronto porque el planeta se está cansando. Gracias por compartir.

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  4. Hace mucho se dejó de lado este tema y ver artículos como este .me hace tomar más conciencia y promover en mi familia y amigos el cuidado de nuestro l planeta.gracias

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  5. Muy cierto tener conciencia

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  6. Es dejar de lado la indiferencia y pensar en los demas y que les dejaremos .

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  7. Solo cuando te pasa, comienzas a remendar; típico de este país y de millones en el planeta. Pobre nuestra madre tierra, pero además de contribuir con destruirla, nos estamos suicidando a plazos.

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