Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2021

Elogio a la dureza

Imagen
He conocido a varios inmigrantes en este país, hermoso y colérico. Frío, distante y comunicativo. Sí, no es algo antagónico: pueden hablar mucho las miradas y los gestos. No encuentro las palabras adecuadas para decir lo que siento. Admiro a las personas que dejaron sus países y con ello, su sangre, su tierra y su pasado. Se separaron de la familia unida o no, querendona, cariñosa o seca, con la que cuentas, a la que quieres y que sabes dónde encontrar. La que está a tu lado cuando las papas queman, así sea para regañarte o prestarte su apoyo. Esa familia que debe ser un puño y no siempre es.   Dos de mis hijos emigraron, casi al mismo tiempo. Uno a USA y la otra a España. Compararía los sistemas de ayuda social de cada uno, pero podría equivocarme. Compararía riquezas y ciudades e ingreso per cápita, pero no sé mucho. Tengo una mirada sesgada, que no aporta.  Todos tenemos familiares que partieron, hace años por Alan García o Fujimori, por el terrorismo o el golpe, po...

Alejandra y Valencia

Imagen
Este año Covid, me ha deparado más viajes que otras veces. No sé cuál es el motivo, pero  no siempre uno planea las cosas. Es el destino el que organiza tu agenda y tú, simplemente te subes al tren que te lleva por distintos lugares, situaciones, vivencias que solo pueden enriquecerte. Los viajes Covid, con la nueva variante Omicron (¿cuál será la siguiente?) solo enlentecen y ponen con los nervios de punta a todo viajero. Aparte de los gastos por pruebas y demás, el estado emocional juega ahora un papel importante. Este viaje, me tuvo tensa hasta el mismo instante de subir al avión pues ya había perdido un vuelo anterior por papeleos y requisitos poco claros y que, además, pueden variar de un día para el otro. ¿Consejo de conejo? No se cansen de llamar y esperar 34 minutos para que te respondan, a las líneas aéreas, a las embajadas o a quien se apiade en contestarte, en tiempos de respuestas automáticas, para averiguar todo lo necesario para que tu viaje llegue a buen puerto...

La pequeña ladilla

Imagen
“Una pequeña ladilla”, es lo que le responden cuando pregunta a sus hermanos mayores, por esos años mozos, que van desapareciendo de su mente (sí, ¡hasta en eso copia a su madre!) Haciendo calistenia, rememora una buena tanda, por osar pararse cerca de la comisaría de San Bartolo, con su amiga Maya, y ponerse a conversar con unos cachaquitos. Durante los veranos infantiles, su madre le tenía prohibido caminar siquiera por las cercanías. No recuerda si esa animadversión, se debía al golpe militar ejecutado hacía poco o porque había oído historias siniestras, lo cierto es que debía evitarlos a toda costa. Apenas entró a la casa, la enana fue llevaba de las mechas a la ducha con la orden de regresarse a Lima, así sea en burro, por desobediente. Su madre siempre se hacía barra: “no pegues, pero cuando pegues, pega fuerte”.  Años después la pequeña ladilla y uno de sus hermanos se casarían y tendrían a sendos militares por suegros. Buenos como el Pan de la chola.  La impopular C...