La vida es una tómbola
Hay un momento en la vida adulta en el que uno descubre que la verdadera trama de las conversaciones ya no es el cine, el enésimo presidente o el último libro leído por mis Escritores de miércoles. No. El tema universal alrededor del tercer acto de nuestra vida es el médico.
Y esta semana, como si el destino quisiera aportarme material fresquito al vadenecum que vamos escribiendo sin querer queriendo, le tocó el turno a mi consuerte: operación. Palabra cortita, pero con tremenda capacidad para activar nuestra maquinaria mental que pasa del no es nada al puede ser grave, en menos de un minuto.
La medicina moderna tiene algo de ciencia exacta y algo de ritual antiguo. Uno llega a la clínica con una mezcla curiosa de confianza en la tecnología y miedo ancestral. Todo está impecablemente organizado: formularios, pulseras roja, amarilla y blanca, firmas, más firmas, consentimientos informados que básicamente te dicen que todo puede salir bien… o quizás no...
Paga primero. ¿Seguro privado? Carta de garantía.
Mientras tanto, los familiares —esa especie de coro griego contemporáneo— cumplimos una función: esperar, preguntar, intentar entender, repetir preguntas y mirar el reloj como si eso acelerara el tiempo para poder ingresar a UCI a verlo.
¿Las salas de espera? Ufffff, ¡son un universo paralelo! Allí conviven la señora que ya conoce a todo el personal de la clínica, el que explica afanosísimo la historia completita de su colesterol desde 1988 y el familiar calladito que consulta todo con el Dr. Chat, con la intensidad de un investigador de la Cayetano o del John Hopkins.
En medio de todo eso, uno aprende que los temas médicos han colonizado nuestra vida con una naturalidad sospechosa. Las conversaciones entre amigos ya incluyen frases como mi traumatólogo dice… y mi cardiólogo recomienda...
De pronto todos somos medio especialistas en algo. Uno sabe de rodillas y el otro de tiroides. La vida nos ha convertido en un pequeño congreso ambulante de patologías. ¡Las wiflas que los 60's son los nuevos 50's...o al revés!
Y, sin embargo, en medio de ese desfile de diagnósticos, resonancias y tomografías hay algo profundamente humano: el cuidado. La preocupación genuina. Esa red invisible de gente que pregunta cómo va todo, que manda mensajes, que aparece de pronto a visitar, trayendo buena vibra y consejos médicos no solicitados.
La futura operación de mi consuerte previa -nueva-carta-de-garantía sé que pondrá a girar mi mundo a nuestro ritmo habitual: un poco descompasado y acelerado.
Esta vez, prometemos tomar pastillas a horas exactas, seguir controles, hacer reposo relativo y jurar a todos los santos que -ahora sí- nos cuidaremos más (promesa que espero dure más que mi Nutella escondido).
Por ahora celebramos lo importante: que el cuerpo resiste, que la medicina ayuda, y que seguimos aquí, acumulando historias.
PD. mi consuerte sale hoy de alta después de una semana, para reingresar por su famosa cirugía...cuando aprueben la nueva carta de garantía y cuando su presión se estabilice ... después de pasar por caja...
Más que feliz por saber que es algo manejable y que la cirugía bastará, además de los cuidados posteriores. Estoy segura
ResponderEliminarque tienes consuerte para rato amiga mía, salud por eso!!
Qué bien que lo tomes con ironía. Ya pasó el susto.
ResponderEliminarNuestras mejores vibras para tu gran consuerte que tiene muchísima suerte.
ResponderEliminar...A los buenos, siempre los acompañan buenos, sólo es un paso más para los Grandes como uds.
ResponderEliminarestupenda columna, y si, todo saldrá muy bien.
ResponderEliminarYa de alta. Y que pronto aprueben la carta para la Cirujía. Sé que todo saldrá bien. Estará con todo el Amor de sus hijas y el más grande que es el tuyo. Bendiciones.... Cecilia Agüero
ResponderEliminarAmiguita linda...muy cierto lo que dices...y todo puede cambiar en un minuto...sin embargo Dios está allí cuidándonos. Gracias a Dios tenemos Papacho para rato.. un beso grande
ResponderEliminarSiempre tan precisa en tus mensajes, gracias por compartir. No estará de más una oración y mis mejores deseos de bienestar familiar. TQM.
ResponderEliminarFeliz de que tu esposito ya haya salido de alta, esperando que la operación sea todo un éxito !!! Los quiero mucho!!Monica Bay
ResponderEliminarQué susto
ResponderEliminarGracias a Dios que le dan de alta. A seguir orando x Papacho y x toda la familia.
ResponderEliminarSaludos a la distancia 😘
Muchas felicidades que todo saldrá bien. Bendiciones para ti y tu consorte 😉 y para toda tu familia 😘
ResponderEliminarASÍ ES MI QUERIDA ROXANITA, TODO PUEDE CAMBIAR EN CUESTION DE. MINUTOS.
ResponderEliminarBENDICIONES.
Pronta recuperación para Papacho y para uds tranquilidad
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