Mamá en línea
Día de la Madre.
Esa fecha en que las tiendas me persiguen con licuadoras que ya no quiero usar y con blusas que no me cierran “porque mamá se lo merece”, ¡bah! yo solo quiero algo menos sofisticado: presencia.
Carne y hueso. Risas en la cocina. Ese: mamá, ¿qué quieres que hagamos hoy? dicho desde mi sala y no desde otro huso horario.
Este será probablemente el último Día de la Madre con mi cuarta hija físicamente presente antes de que los aviones, los estudios, las mudanzas y esa costumbre moderna de criar hijos para el mundo, hagan lo suyo. Qué tremenda contradicción la mía: pasarme la vida entera enseñándoles a volar… para luego quedarme mirando al cielo y preguntarme ¿y ahora qué michi hago con mi nido vacío?
No quiero remesas para regalos por delivery. No necesito una cartera que cuesta lo mismo que una pequeña cirugía ni flores encargadas desde apps (mi consuerte todavía las escoge y las trae).
Solo quiero retroceder el tiempo, que es el mayor lujo a mi sexagenaria edad. Auchhhhhh. A acostumbrarme.
Quiero un almuerzo que dure hasta el lonche. Una pelea tonta por ver quién lava los platos y mientras discuten...¡ya los lavé!
Escuchar pasos en la casa. Saber que todavía somos la familia más unida, la que más ríe, la más burlona.
Y, mientras voy aprendiendo a ser madre de hijas que parten, mi propia mami casi ha partido, pero de otra manera. Está aquí… pero no del todo. Perdida en esa neblina densa de la memoria donde a veces me mira y a veces, no. Hay días en que todavía encuentro un destello suyo. Otros, en cambio, soy una visita inoportuna, gorda y amable en esa cabecita cansada.
Entonces me vuelvo a preguntar qué voy a hacer con todos los Días de la Madre que me quedan y que espero sean muchos.
Tal vez los coleccione distinto.
Sin la antigua perfección de la casa llena. Con cero expectativa de propaganda de televisión, o de la competencia de flores. Porque tengo absolutamente todo lo tangible que necesito...(crema Absolue, perfume Trèsor, champú Redken: tres checks, en este último cumpleaños).
Debí tomar más fotos las veces que pude -Bad Bunny dixit- y es mi certeza más lamentable por estos días. Aunque saliese desarreglada y con papada, sé que soy la mamá que mi familia quiere.
Sé que soy suficiente (todavía no logro alcanzar a mi súper mami, pero en esas ando).
Tengo que aceptar que criar muy bien significa quedarme un poco sola después.
Y, quizás empiece a ayudar a otras madres a celebrar. A esa amiga cuyos hijos viven lejos y que además es viuda. A la vecina que perdió un hijo. A la abuelita que nadie visita. Porque el amor, cuando no encuentra dónde quedarse quieto, aprende a circular.
Sospecho que así funciona esto al final: la vida te va vaciando la mesa poco a poco… pero también te enseña a servir platos para otros.
Feliz día a las madres presentes, ausentes, olvidadas, agotadas, resilientes e imperfectas, pero sobretodo, a las mamis de hijos migrantes, como Blanquita & la Senescienta
Simplemente maravilloso y realista
ResponderEliminarUn abrazo
Que lindo escribes amiga… me haces llorar.
ResponderEliminarQue hermoso
ResponderEliminarBellas palabras para el día de la mamá para si misma y para las mamás del mundo y no olvidar las mamás como Blanquita.
ResponderEliminarAsimismo, Bochi. Mi mami siempre decía que los hijos eran prestados. Mi hermana emigró en 1981 y yo en 1985. Ahora después de casi 41 años; y fuera de mi querida patria, a veces me pregunto, cómo hicieron mis papis con sus dos hijas fuera del país? Ahora lo entiendo más porque tengo un hijo lejos. Yo también aprendí a valorar más esos momentos con la familia. Te deseo un bonito Día de la Madre. Disfruta al máximo a tu familia y en especial a tu cuarta princesita!!
ResponderEliminarCariños desde Knoxville. ❤️
Feliz día Bochi linda reflexión 😍
ResponderEliminarQué hermoso mensaje, maravilloso post! Feliz día de la Madre a la mejor!
ResponderEliminarFeliz día de la madre es el post más sincero y profundo que he leído en el día de las madres!
ResponderEliminarQue lundi saber que tienes muy bellos recuerdos que construiste a lo largo de los años. Ese compartir momentos con tus hijos, ensenarles à apreciar cada momento sin importar pequeno o grande hace que sean inolvidables.
ResponderEliminarFeliz dia de la madre ma chérie y a festejarlo con tu consuerte y con tus hijas, présentes cerca o lejos pero que te adoran y estoy seguro te estan eternamente agradecidas !