PERDÓN
Perdón por haber normalizado lo inaceptable. Por haber convertido la indignación en meme, el escándalo en costumbre y la corrupción en esa música de fondo que ya ni siquiera interrumpe el café con las amigas.
Perdón por mirar titulares como quien oye llover: “hoy toca otro político implicado”, y seguir con el día. Como si nada.
Perdón por haberles dejado un país donde la palabra liderazgo es un chiste de mal gusto y donde demasiados referentes públicos son, siendo generosos, éticamente flexibles. Ladrones con discurso. Amorales. Cínicos con prensa hecha a la medida de sus coimas. Piadosos, con quienes les conviene.
Perdón porque se nos fue la exigencia. Y cuando uno deja de exigir, otros se encargan de llevarse en peso todo lo que pueden.
Perdón por las tantas veces que elegimos mal. Y también por las veces que no elegimos nada, que es otra forma de elegir mal. Por votar sin convicción, por votar con resignación y, últimamente, por votar por el mal menor. ¿Podemos sorprendernos de los resultados?
Perdón por no haber defendido con suficiente firmeza lo que sí importa: la decencia, la transparencia, la coherencia.
A ustedes, los más jóvenes, los que heredan este escenario medio derrumbado y lleno de actores de dudosa procedencia: perdón. No es el mejor punto de partida, lo sabemos.
Pero, también les debemos algo más que disculpas. Les debemos espacio. Voz. Y, sobre todo, el ejemplo -algo tardío- de que se puede exigir más. Se debe exigir más.
Porque si algo debe quedar en claro a estas alturas es que el cinismo, la mentira y el robo asolapado, no construye países. Solo los deteriora. Más y más.
Perdón por lo que dejamos. Y ojalá —de verdad— tengan menos paciencia que nosotros.
Este domingo nos jugamos bastante. Sí podemos tener un país con autoridades decentes.
Hagamos todos juntos el país que anhelamos: seguro. Justo. Viable.
¡Piensa bien!
¡Vota bien!
¡ARRIBA PERÚ!
Que Dios nos ampare
ResponderEliminarMuy bien dicho me encanta tu artículo
ResponderEliminarPobre mi querido Perú!!
ResponderEliminarEn nuestra cara pelada han hecho y siguen haciendo de la política un negocio. Habrá que ubicar entre toda la maraña de candidatos, quienes son los verdaderos políticos, quienes son los que buscan el bien común y no llenarse los bolsillos
ResponderEliminarCierto, el conformismo nos mató. El pensamiento de que mientras no me afecte directamente, no es mi problema. Ahora pues, repercute en todos.
ResponderEliminarMuy bueno. No mencionas a ningún candidato, solo buscas a la gente decente. Mi pregunta es¿hay alguno?
ResponderEliminarQué buen mensaje... Lo podemos aplicar a todos los que habitamos en este planeta, porque ya nada nos sorprende y nos hemos acostumbrado a no participar ni a levantar nuestra voz ante tanto abuso e injusticia...
ResponderEliminarFelicidades y gracias por remecer nuestra conciencia...
Gran mensaje, nos viene bien reflexionar hasta el último momento.
ResponderEliminarLo mejor para Perú, ojalá tengan buenos candidatos, un gran país que merece mejores gobernantes creo todos los países Latinoamericanos deberíamos tener a un José Mójica como el presidente que que tuvo Uruguay, decente y honesto 100%
ResponderEliminarMuy atinado. Muy correcto. Sin tintes políticos que descalifiquen el texto.
ResponderEliminarVota Bien!!!Monica Bay
ResponderEliminarEs cierto. Da la impresión que algunos partidos van a los penales y hacen casting.
ResponderEliminarUn buen grupo de prontuarios.
Es una pena 😔. Algunas denuncias son graves.
Un saludo cordial.
Muy oportuno este post. Nos obliga a deponer los gustos y preferencias por una búsqueda veraz de quien es quién en esta justa. Abrir nuestras fuentes de información que las hay y de mucha credibilidad para hacer una elección responsable de candidatos presidenciales como de senadores y diputados.
ResponderEliminarQue tal reflexión!!
ResponderEliminarEsperemos que todos voten con inteligencia.. ARRIBA PERÚ!!! ❤️❤️❤️