Sábanas blancas
..."Estoy en un lugar desconocido, bello pero extraño para mí. Una blanca inmensidad que me genera sensaciones mágicas. Plenitud y soledad. Los árboles desnudos, propios de esta temporada, dejan algo tétrico el ambiente”... así empezaba una publicación mía, exactamente un año atrás.
Por esas coincidencias que tiene la vida, nuevamente me encuentro en un lugar parecido, pero en otro lado del mapamundi.
A veces necesitas que alguien te saque de tu zona de confort, de tus viajes con destinos habituales y te aventures más allá, hacia lugares de los que solo habías oído vaguísimas referencias: Rumanía. Capital Bucarest. Sabía de Transilvania y Drácula. Su lengua es romance o latina. Tierra de la famosa gimnasta de mi chiquititud, Nadia Comaneci.
Es decir fui casi con los ojos vendados. Pues hasta ahí llegamos.
De golpe sentí harta seriedad. Gente amable y hospitalaria, pero en extremo serios. ¿Estarán molestos? pensaba. No. Son así de serios. ¿Idioma? Señas. Muy pocos hablan inglés y nadie habla español.
Ayayay, ¿qué dice en este letrero búlgaro cuando tengo hambre? (Ingresamos a Bulgaria por la frontera con Rumanía, como Pedro en su casa: nadie te pide un solo documento, sólo cuesta dos euros pasar):
¡No me crucé con un solo latinoamericano! No había ni en tiendas, ni en grifos. Algo extraño pues en cualquier ciudad, en el lugar del mundo en el que estés, siempre habrá alguien que hable español. Acá ¡no! Imagino que no soportan estos climas extremos. Estuvimos a -14 grados: MENOS 14 GRADOS CENTIGRADOS...como vivir dentro de mi freezer...
Llegamos a una ciudad fría e impersonal. De entrada no me pareció como las típicas ciudades europeas. Debí aventurarme por distintas zonas para encontrar uno que otro pueblo que parece de postal. Llegamos a Brasov y su bello casco histórico.
Una de nuestras visitas sería -obviamente- el castillo de Drácula o Bran. La historia todos la conocen así que solo diré que me desencantó tantito, como me ha sucedido con alguno que otro castillo: por fuera los ves hermosos e impresionantes y por dentro...no pasa nada.
Debo añadir que el trayecto hacia el castillo, caminando con nieve que casi te cubre las botas, ¡vale mucho la pena!
Hablando de nieve: intenté esquiar en Poiana pero solo pude rodar por las pistas y constatar que es difícil siquiera ponerte en pie.
Me llamó mucho la atención la sede del Parlamento rumano, gi-gan-tes-ca edificación construída durante el gobierno de Caecescu, dictador de Rumanía por unos 30 años hasta que el pueblo se hartó y lo asesinó, a él y a su esposa.
Es el segundo edificio administrativo más grande del mundo, para lo cual debieron demoler buena parte de la ciudad.
Construirlo fue carísimo (está en el top cinco de edificaciones más costosas). Tiene unas arañas de cristal que ocuparían mi edificio entero y alfombras que debieron ser tejidas dentro del mismo lugar, por las tremendas extensiones que ocupaban. Maravillosas obras de sus artesanos.
Cortinas que pesan toneladas y madera con la que se reforestaría buena parte de nuestra depredada Amazonía, son otras de las características hiperbólicas de este monstruo de cemento y mármol.
Dudo que vuelva a ese país de Europa del Este, más económico que los del circuito habitual, sin embargo la extremada amabilidad y generosidad del ancianito don Vova o del chiquillo Mateiu (quien de primera impresión me asustó por su cabeza rapada), mis caseros en esta primera experiencia en alojamientos de Airbnb, ¡bien que valdrían la pena!
¡Multumesk Bucuresti!
Siempre es bueno conocer sitios diferentes mi querida Bochi Monica Bay
ResponderEliminarQué aventuras viajeras tan interesantes tendrás mi querida Rox
ResponderEliminarEsas vacaciones familiares deben ser lo más!
ResponderEliminarExcelente relation. Le
ResponderEliminarHiciste vicie tu viaje y me
Fisté ganas de ir a Rumania
Bravisimo !
Muy interesante experiencia Roxanita. Como siempre, gracias x compartirlo. De esa manera vamos conociendo a través de tus ojos.
ResponderEliminarQue tal Privilegio y Bendición x Todo lo conocido. Te e seguido a diario. Muy buenas vacaciones y Una gran Guía. La bella Ale. Te espero a tu regreso. No me conformo con menos.
ResponderEliminarQue tal experiencia Rox! Qué lindo que nos la compartas ❤️
ResponderEliminarSeleccionas tan bien las fotos y las palabras que me imagino estando ahí. Hasta frío me dio, jiji 😃
ResponderEliminarMe encantó tú narrativa al punto de que me han dado ganas de ir de viaje. Gracias por compartir tan linda experiencia
ResponderEliminarQué Nat Geo! Deberías escribir crónicas viajeras. Son amenas y totalmente ciertas.
ResponderEliminarMuy bueno querida amiga. Ven para que me cuentes todo y me des mi souvenir.
ResponderEliminarLeeré también tu otro relato en la nieve. Quizás me convence, aunque yo soy de sol y mar.
ResponderEliminarMuy interesante la descripción de tu viaje por Europa del Este y si yo también sentí mucho frío, también soy de sol y playa. Gracias por las fotos del castillo Bran.
ResponderEliminarLa experiencia que ganaste en este tu viaje al otro lado del mundo es inigualable y lo describes con lujo de detalles que yo ya hice el tour contigo. Bien por ti Roxanita vacaciones merecidas y en familia. ♥️
ResponderEliminarSiempre disfruto de tus redacciones
ResponderEliminarQué interesante viaje, creo que pocos turistas visitan esos lugares en épocas de invierno...
ResponderEliminarQué bonito viaje por esos países. Qué paisajes tan bellos. La nieve tiene su encanto.
ResponderEliminarQué bellas experiencias Rox, debe ser mágico conocer lugares y culturas tan diferentes, disfruten mucho. Un abrazo
ResponderEliminarQue bonito el castillo🥰
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