Chatarrera

La comida gira en torno a mi existencia desde siempre. Como madre, hija o nieta. Arrancaba con las papillas, que eran verdaderos bodrios en los que incluía hígado, espinaca y quinua para que mis critters creciesen sanos y fuertes.
Íbamos a visitar a las abuelas y nos empujaban platos y más platos de comida. Nos decían:  se ve pálida la niña o estás muy delgada (sí, a mí, aunque suene a ciencia ficción).

Con los años hemos pasado por distintos hábitos de consumo: ¿carne o no carne?  ¿lácteos? sin lactosa por favor. Sin gluten , sin aditivos, sin aderezos, sin sabor.

 Si mi madre me conversase un poquito, me diría que eso no existía en sus tiempos. Las enfermedades, así como las modas vienen con los años y las tendencias.

Debemos cambiar nuestros hábitos de consumo: lo oímos hasta la saciedad. Debemos comer más verduras, alimento saludable por excelencia. 
La quinua que en mi niñez se le daba a los pollos, ahora es la octava maravilla alimenticia.

Mi cuerpo y mis fotos  delatan que no soy ejemplo en la ingesta de alimentos saludables. 

A Dios gracias, mis hijas han aprendido solas a comer bien. Son mis juezas implacables...

Comer carne en exceso hace daño. Lo sabemos de sobra, pero no nos perdemos la parrillada del fin de semana. ¿Ese bife de chorizo de 400 gramitos me puede causar obesidad, diabetes o  riesgo coronario? Si, además del tema del cambio climático. 

En promedio, casi se pierde la mitad de nuestras tierras alimentando reses en lugar de alimentar humanos.

Las tendencias empiezan a cambiar  lentamente: en Alemania uno de cada cinco Burger Kings vende hamburguesas a base de vegetales, en lugar de las de carne. Si eso sucede en Alemania, amos y señores de los embutidos ¿por qué no podríamos hacerlo por estos lares? Hasta en la tierra de Mc Donald algunos distritos escolares empiezan a incluir -al menos una vez por semana- almuerzos a base de verduras. Falta mucho por hacer porque en Gringolandia aún se consume, en promedio, seis veces más carnes rojas de lo recomendado por la OMS, a la que cada vez escuchan menos (están suprimiendo vacunas y tratamientos preventivos de varias enfermedades, pero eso será otro post). Si ese porcentaje altísimo bajase un poquito, ayudaría tremendamente al planeta (clima), a la seguridad alimentaria ( que haya suficiente alimento para los humanos) y a la salud.

He paseado por restaurantes, mis lugares favoritos, en todos lados. He comido rico, barato o caro, sentándome bien proper en buenos sillones o en bancas de mercado.

En ese recorrido "restaurantil" he conocido iniciativas interesantes como PAY IT FORWARD, que permite a comensales dejar pagado un plato de comida para alguna persona menesterosa, de esas que abundan en cualquier ciudad. Si son iniciativas honestas y reales, me parecen un golazo. Desconfío de nuestra clase empresarial, sin embargo, siempre encontraremos a gente preocupada por ayudar alguito a los demás. Honestamente.

He leído en vitrinas de restaurantes (lejos de nuestros lares)  buenas iniciativas como TOO GOOD TO GO, que, de ser enteramente ciertas, solo pueden emocionar: comida saludable, cercana de la fecha de vencimiento o simplemente porque son excedentes, puestas en venta a precios bastante reducidos, al alcance de los monederos casi vacíos de la mayoría de la población.

Repito como cotorra a mis alumnos que lean y que se informen (de buenas fuentes como WWF).

¡CADA SEGUNDO SE DESPERDICIAN 80 MIL KILOS DE ALIMENTOS EN EL MUNDO! En un planeta donde hay hambrunas…

Un último ejemplo contundente como sopapo para nuestros malos hábitos de consumo: si no tirases a la basura ese kilo de carne de res que excedió un par de días la fecha de vencimiento, evitarías la emisión de 100 kilos de CO2 (dióxido de carbono) malos porque son gases de efecto invernadero.
 Puedes informarte y entender mejor este tema álgido con Chat GPT, en lugar de estarle pidiendo cada dos segundos que haga tus tareas.

De nosotros depende mejorar este mundo que habitamos y que se encuentra al borde del colapso ecológico.

(Sin las disculpas del caso, hoy domingo me ha provocado un jugoso pollo a la brasa con papas fritas y harta mayonesa y ají).

¡TU SALUD EMPIEZA EN TU PLATO!

Comentarios

  1. Interesante blog. No hay nada que hacer la comida es un placer.

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  2. Interesantes cifras que desconocía. Cuánto desperdicio

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  3. Es verdad!! Hay mucho por hacer. Cuidemos nuestro planeta.

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  4. Hace mucho dejé las carnes rojas y me siento mejor de salud.

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  5. Tema interesante, es difícil dejar de comer rico 😋 pero nuestra salud es importante y que se creen programas para no botar tanta comida y ayudar a las más necesitados Monica Bay

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  6. Siempre escribes La pues verdad. A cuidarnos ..empecemos con Nosotros ..un super abrazo mi querida Roxana y provecho con tu Pollito a la brasa con Arta mayonesa y papas Fritas..mañana Y empiezas a Comer Sano ..
    Con cariño La tía Cecilia Agüero

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  7. Buenos días, muy cierto lo que nos cuestas, con razón las generaciones antiguas eran más fuertes que las actuales. Si le daban quinua a los pollos. Y así es muy cierto.
    Pero también darse el gusto de un pollito a la brasa un fin de semana no hace daño a nadie. A comer sano. Ojalá que por nuestros lares piensen un poquito en las personas que de bajós recursos económicos. Gracias por compartir tus experiencias de vida. Un fuerte abrazo.

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  8. Como siempre acertada eso de Pay it Forward me parece muy bueno pero los mendigos también te agarran de tontos al menos aki en Perú, sobre la quinua pienso igual que tu, yo no la como asi nomas

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  9. Muy cierto, me encantó la narración. 💕

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