...centenaria
Empecé a escribir copiando a mano los poemas que me gustaban de chiquilla, seleccionados evidentemente por ti, mami. Lo hice con poco orden y muchas hojas sueltas tomadas de mil cuadernos escolares sin llenar. ¡Pagaría por recobrarlas! quedarían en alguna mudanza, imagino.
Luego, dejaría todo postergado en mi época de crianza de hijos. Retomé el 2020, con la certeza de que me haría la vida llevadera, desde el primer mes de nuestro encierro pandémico. No me equivoqué. ¡Qué delicioso es escribir! Me gusta tanto como comer.
Llegan de pronto vagos recuerdos que quiero aniden en mi memoria, pero casi de inmediato se difuminan y se pierden en la bruma de Lima. Por eso, siendo las 4:24 am me he levantado para escribirlos, hoy que tengo el día para mí, sin clases de por medio.
He recordado cuando te periqueabas un poco, ¡tú! siempre sencilla en el vestir y en el maquillaje. Quizás la palabra no sea sencilla. Apurada calza mejor.
Mami, se disponía a salir con las “chicas de San Marcos”, el grupo más lindo de amigas que alguien pudiera tener. No solo por íntegras sino porque las seis tenían en común esa pasión por enseñar que hacían de cualquier diálogo una clase magistral de historia o literatura.
Ese día estabas especialmente sonriente, apurada con mil quehaceres domésticos, pero contenta. Te ponías cualquier sastre que se usaría en algún tiempo pasado, le dabas vuelta y creabas otro outfit, porque además de todo ¡nadie cosía como tú! (con el perdón de la Sra. Juanita, nuestra costurera eterna).
Te peinabas estilo bombé, se usaría, supongo. O quizás, no: nunca fuiste esclava de ninguna moda… ¿con qué tiempo? Tu vida siempre fue correr de aquí para allá. Siempre apurada para llegar al trabajo, para luego regresar a casa a terminar el almuerzo. Ponerte a corregir mil exámenes y luego preparar el lonche. Llegaba la hora de ver nuestros uniformes del día siguiente y echarte a dormir cansada, siempre al lado de tu Víctor.
Te dabas tiempo para todo: años después acompañarías a mi Víctor-consuerte con su cena diaria, el tiempo que vivimos contigo. Es algo que recuerda con inmensurable cariño: llegar casi a las 11 de la noche de su universidad, que le sirvieses y además lo acompañases a cenar, mientras yo dormía el cansancio de mi incipiente maternidad. Con eso y mil cosas más, ¡te lo ganaste para siempre! Son los pequeños detalles de amor los que se tatúan a fuego en el corazón.
Me dejaste de herencia correr todo el día, con la diferencia que no hago ni la centésima parte que tú. Es más, a veces no tengo nada qué hacer, pero igual me siento apurada.
Antier fui a tu casa y te encontré con la apacible mirada de siempre, ahora en ojos pequeñitos, perdidos y cegatones.
Quise ponerte algo de música porque Ruth te tenía frente a novelas, que jamás viste. “Un insulto a la inteligencia” (no sé si era tu frase o te la estoy atribuyendo erróneamente).
Recordé al cantante Roberto Carlos y la vez que te lo cruzaste en plena Atlántica, avenida que bordeaba el malecón de Leblon, Ipanema, Copacabana, Tijuca y demás playas. Recién llegada de Río, creo que nos lo describiste así: "bajito, delgado, pelucón, super bronceado. Con ojitos pequeños, marrones claros. Cojeaba ligeramente".
Puse en mi celular “Lady Laura”. No logré ningún efecto en ti.
Mami, es noviembre y llegaste a los ¡98!
No sé si ya quieres descansar e ir al encuentro de tu Víctor querido. No lo recuerdas. No hay agobio.
Tener la mente nublada no es nadita malo; muchos ancianos, desde sus esquinas caseras, viven de recuerdos y sufren las ausencias; esos recuerdos, hasta los más bonitos, duelen, porque no se puede retroceder el tiempo.
Como no te acuerdas que faltan días para tu cumple, el 21, se me ocurrió adelantar un poquito la fiesta y este post…


Lloro cada vez que escribes de tu mamá pues recuerdo a la mía.
ResponderEliminarLarga vida a la bella tía Blanca.
Doble celebración el 21! Abrázala mucho de mi parte, a mi ancianita linda
ResponderEliminarHermosas letras para tu bella mamita, siempre la recuerdo con mucho cariño. Siempre perica y de belleza natural, activa, viajera, y sus amigas de siempre, Pinucha..Tantos recuerdos vienen a mi mente, una persona extraordinaria que siempre se ganaba el respeto y cariño, besitos a la Reyna Madre
ResponderEliminarHermosa remembranza de un poquito de la historia de la vida de tu madrecita bella. Un bonito día de cumpleaños tenga tu centenaria como la acabas de denominar. Dios la cuide todo el tiempo que le quede.
ResponderEliminarUn abrazo Roxanita.
Un cálido saludo para mí tía blanquita, a quien tengo siempre presente, con mucho cariño.
ResponderEliminarLindo homenaje
ResponderEliminarInolvidable y eterna Blanquita. Felicitaciones por ella y para ella.
ResponderEliminarLinda remembranza, un gran abrazo a tu querida madre en su día! Felicitaciones!
ResponderEliminarmuy lindas palabras✨
ResponderEliminar¡Muy lindas palabras, profesora!
ResponderEliminarJoyeux Anniversaire 🎂
ResponderEliminarQue bonito describes y que lindo que seas feliz haciendolo
ResponderEliminarLindo homenaje. Gracias ❤️
ResponderEliminarQué maravilla de descripción. Mueves mis fibras íntimas y me emociono. Es una capacidad alucinante esa que tienes para transmitir todo lo que quieres transmitir.
ResponderEliminarBellísimo saludo a tu mamita amiga
ResponderEliminarBonitos recuerdos de tu linda mamita.
ResponderEliminarCariños especiales en su día mi querido Vituchito
Rox qué bellos momentos, hermosos e invaluables remembranzas. Que la vida siga bendiciendo tu hermosa familia, querida amiga.
ResponderEliminarLindo lo que escribes Bochiiiii
ResponderEliminarHermoso post sobre tu mamita Bochi, merecido homenaje a tu madre y de paso a todas las madres que como la tuya son ángeles en nuestras vidas!!
ResponderEliminarROXANITA, SIEMPRE ME SIENTO SUPER HALAGADA POR QUE COMPARTES PARTE DE TUS VIVENCIAS HERMOSAS .
ResponderEliminarCON TODO MI CARIÑO LE ENVÍO A TU MAMITA MUCHOS ABRAZOS Y BENDICIONES POR SU PRONTO CUMPLEAÑOS.
GRACIAS GRACIAS GRACIAS.
SIEMPRE TE RECUERDO ROXANITA 💝🌷
Eternamente bella. Muchas bendiciones a doña Blanca Rosa.
ResponderEliminarDe esas mujeres que calan y dejan huella por sus enseñanzas y por sus dones de gente.
ResponderEliminarSiento que la conozco mucho por tus escritos. Dale todo mi cariño. (Patty M.)
Siempre escribes tan lindo de tu mamita, que pareciera que la conozco de siempre. En la foto te pareces físicamente mucho a ella.
ResponderEliminarMuy feliz cumple a Blanquita, no la conozco pero gracias a lo que escribes de tu mami, me doy cuenta de la gran mujer, esposa, profesora y madre que ha sido. Que llegue a los 100 !!
ResponderEliminarBuenas tardes. Gracias por compartir excelentes reflexiones e historias que envuelven el alma y la transportan por épocas y caminos que jamás recorreré.
ResponderEliminarNuevamente, gracias por compartir. Y felicidades por los 98 años. Que Dios la bendiga y guarde siempre.