Varguitas y yo
Lo conocí por mi mami, quien se enorgullecía tremendamente de haber estudiado la misma carrera, en las mismísimas aulas de la Casona, con los mismos brillantes profesores, sentada en su vieja carpeta. No cuadran las fechas pero elijo creer que es cierto.
Me fue presentando una a una sus primeras veinte novelas, hasta que la memoria le flaqueó.
Leerlo de joven era adentrarme en la selva, oyendo los relatos fantásticos del Hablador o escapar, como alma que lleva al diablo, de Judas. Era caminar sedienta por el sertao en busca de algo que hasta ahora no encuentro.
Era la perdición de Otilia o de la Brasileña. Quizás de la Pies Dorados. Era la sensualidad, la banalidad y la dicha.
Era meterme en la TV y detestar a los Genaros, que loqueaban al Escribidor, o quizás era el Escribidor que se loqueaba solo con los personajes en sus radionovelas.
Fueron mis pesadillas y la urticaria que sentía por ese malsano dictador, como lo son todos los dictadores, Trujillo.
Fueron los Andes, que descubrí a destiempo, con esa belleza incierta y con el aire melancólico que insufla mis pulmones.
Fue esa riqueza de personajes, su fiereza o rectitud, su maldad o bonhomía; fueron sus múltiples narradores.
Fueron esos lugares inhóspitos y hostiles; fueron sus tramas, lo que hizo que quiera leer más y más. Y más. Lo que hizo que siempre vuelva a él.
Fueron sus generosas recomendaciones, para los que nos gusta escribir, dentro de esa obra de cabecera que es Cartas a un joven novelista: primera tarea de mi profe Raúl.
Cuando le otorgaron el premio Nobel, y puedo apostar plata a que no veré a otro peruano, recibirlo, se dijo: “… por su cartografía de las estructuras del poder y de sus imágenes mordaces de la resistencia, rebelión y derrota del individuo…”. Luego, al agradecerlo, empezó su discurso con esa frase eterna: “El Perú es Patricia”, en reconocimiento a su mujer por más de medio siglo, con idas, vueltas y final feliz.
Por esas suertes que tiene el destino, mi profe de creación literaria, como director de la Catedra Vargas Llosa, nos hizo partícipes de ponencias suyas en el Festival Escribidores, en Málaga. Lamentaré toda mi vida no haber asistido presencialmente, como si lo hicieron mis amigos talleristas: permítanme que hoy los envidie un poco.
Hablando de mi taller: se me ocurrió decir que había leído sus veintipico novelas. Mi profe me retrucó: “te apuesto que no” “que sí”, “que no”. Ganó el NO y me quedé picona. Es cierto: dudo que pueda leer todo lo que escribió, pero debo aclarar que dejé de contar en su novela número veintitrés.
En la última sesión que tuvimos con un escritor, joven y trome, al enterarme que radicaba en París, mencioné como quien le habla al viento, algo de los escritores del Boom y de su rendido amor por Francia. Me respondió: “estás hablando de mis abuelitos”.
No fuiste mi abuelo, pero añadiré que mis personajes favoritos se quedaron sin padre.
Este es otro día negro, en el que una vez más, se jodió el Perú.
Descansa en paz, Varguitas querido.

555
ResponderEliminar🥹
ResponderEliminarSe pierde un genio de la literatura mundial.!!!
ResponderEliminarme hiciste recordar el sentimiento que también me dió la novela La Fiesta del Chivo! ese Trujillo era un asco
ResponderEliminarDa gusto leer cuando es algo así de bonito.
ResponderEliminarUna pena. Tienes razón en que no existirá alguien así de brillante, al menos para nosotros que andamos en años.
ResponderEliminarMe parece que escribes de maravilla. Me gusta el estilo de esa prosa que no deberías tirar al mar.
ResponderEliminarTriste, por el único escritor que me hizo querer los libros de joven. Luego vendrían otros más pero empecé con VLL.
ResponderEliminarQEPD
Excelente nota sobre el gran escritor!
ResponderEliminarQuerida Roxanita, me gustaría decir con plena certeza que el Perú llora su partida, o que el Perú lamenta su partida, pero no lo creo así. Muchos creen que hace tiempo dejó de ser peruano. La propaganda aprofujimorista lo ha venido presentando com un español entrometido en las cosas del Perú, sin amarlo realmente. Creo que muchos de ellos hablan desde la ignorancia de su obra y desde la acertada manipulación de los políticos que han venido destruyendo al país desde sus raíces culturales que han sembrado mezquindad, indiferencia y una reprochable ignorancia. Me pregunto si algún día veremos su obras en ediciones populares, de venta en los kioskos, accesibles a todos, que nuestros jóvenes y ciudadanos de todo nivel difruten de su lectura y que los maestros de escuela le dediquen algunas hora a su vasto trabajo de escritor, periodista y político. Abrazos.
ResponderEliminarFué sin dudas, un magnífico escritor...
ResponderEliminarMagnífico relato querida Rox. Fuimos muy afortunadas de ir a Málaga
ResponderEliminarSin duda el peruano más universal, el más ilustre, maestro de maestro. Saludos Roxana, lindo homenaje 🤩
ResponderEliminarMuy buen homenaje para un muy buen escritor. Me avergüenza contar que solo leí la Casa verde y los cachorros, obligatorios en la secundaria peruana. Me escudo en el anonimato.
ResponderEliminarAlguna recomendación tuya de una novela del único Nobel que verá el Perú?
Por fin tuve tiempo de leer tu blog con calma. Me gusta mucho el lenguaje que has usado, y las referencias para quienes conocen algo de él. Como siempre, un aplauso por tus textos, Bochi.
ResponderEliminarPrecioso texto Rox! Escribes tan pero tan bonito… nada que agregar al homenaje que haces al más grande de los nuestros, sin duda alguna.
ResponderEliminarRealmente es un texto precioso y preciso.
ResponderEliminarEs relajante leerte pues fluye el texto y se lee solo. No hay tropiezos. No hay nada que frene tu lectura y eso se agradece mucho como lector.
Escribes excelentemente bien. De alta calidad.
ResponderEliminarExcelente homenaje a nuestro gran escritor, felicitaciones amiga!!!
ResponderEliminarComo siempre un gusto leer tu blog querida Bochi. Estoy leyendo travesuras de la niña mala, un libro que no se porque no terminé de leer hace mucho tiempo y que es ahora momento preciso. Gran homenaje a nuestro escritor más universal y único.
ResponderEliminarMe encantó tu escrito Rox. En paz descanse este escritor universal y orgullosamente peruano
ResponderEliminarBuenas noches alma de Dios. Gracias por compartir sus agradables experiencias. Es vedad, se fue uno de los últimos grandes escritores, y no lo digo yo, lo dicen los comentaristas extranjeros.
ResponderEliminarUna vez más gracias y gracias a su señora madre que le inculcó la lectura y le presento a uno de los grandes.